miércoles, 12 de febrero de 2014

catarro de ideas

ritmo ritmo ritmo... hacía tiempo que no escribía en mi dosis. Me la he estado administrando de otra forma, a base de cuentos diarios. Pero hoy, que no me apetecía nada escribir, está bien que vuelva a esta dosis, esta dosis privadas, estas palabras tontas que quedan entre yo, yo y yo... y algún otro yo que todavía quedará por ahí.
Bailan los dedos una tarantella sobre el teclado del ordenador.
Tiquitacatiquitacatiquitaca.
Y de las pulsaciones, letras -símbolos. Y de las letras, palabras -símbolos. Y de las palabras... ya se sabe.
Hoy tonteé con una acuarela que luego quería ser témpera y luego dibujo al ordenador. Todo un primor de indecisiones. ¡Tomi idiota! Quieres hacerlo... "bien", pon cara de débil idiota, "perdón es que yo no quiero molestar", pintura sin carácter, acobardada, "perdón, perdón, que no quiero molestar". Demonios, falta de carácter, mariquita. Y todavía te insultas esperando que eso te redima. ¡No hay redención! Solo trabajo. ¿No trabajas como debes?
Srecno, Renata -mateja habla con el volumen a tope, cuesta concentrarse.
¿No trabajas como debes? ¿Y para qué te quejas? Pierdes el tiempo en lamentaciones. ¡Continúa, ritmo, adelante, sigue, sigue, mulo inútil, déjate la piel! "Es que me cuesta levantarme... estoy tan cansado y mi cabeza no funciona bien cuando estoy cansado"
Desde el planeta Marte te están gritando algo. Utilizan un telescopio especial que les permite enviar sonidos allí donde enfocan la lente. ¿Los oyes?
¿PERO CUÁNDO DEMONIOS TE HA FUNCIONADO A TI BIEN LA CABEZA?
IDIOTA
Eso gritan desde Marte la colonia de Tomis que anda por ahí. Esos con los que no quieres comunicarte porque prefieres enterrar la cabeza bajo la arena.
"Perdón, que yo no quería molestar"
¿Por qué te preocupas tanto por tu cabeza? ¿Tan preciadas te son tus ideas? Dáselas a los cerdos, que se las coman y las destrozen.
Oink, oink.
De sus excrementos podrás llenarte las manos después y meterte en la boca la alianza con la Tierra. Algo pasará por la garganta a pesar de tus ascos, y esa porquería será la que, a pesar de estar contenida en tu débil forma, dará frutos que harán que uno olvide el jarrón que contiene las flores o el pincel con el que se pintó el cuadro.
"Uno" que olvide, "uno" que aprecie. ¿Quién? Momento dramático, silencio, acerca tu oído y óyeme murmurarte el gran secreto, hijo mío. ¿Quién es ese impersonal "uno"? Te lo diré poco a poco, tú lo sabes y lo imaginas pero necesitas que te lo deletree, que te lo diga con el sabor ácido de las verdades que no pueden tomarse por entero... la muerte. Ella es la que está mirando todo lo que haces, la que espera recoger frutos de tu mediocridad.
Corrije, animal.
fine.

No hay comentarios:

Publicar un comentario